MONJA IMPUTADA DE ABUSO SEXUAL

PRECINTO56-La imputación a Kumiko incluye la “omisión del delito de abuso sexual con acceso carnal” agravado por ser “guarda” de la víctima y aprovechando la situación de “convivencia preexistente”.

La monja será trasladada hasta el anexo de mujeres “Agua de las Avispas”, próxima a la unidad penitenciaria de Almafuerte de Mendoza.

El abogado defensor de las víctimas, Sergio Salinas, informó desde Tribunales que la religiosa prestó declaración por tres hechos concretos como “el haberle puesto un pañal para detener el sangrado a una nena abusada por Corbacho; haber mandado a una víctima a donde estaba Corbacho para que éste la abusara; y participar de corrupción de menores y ver pornografía junto a Jorge Bordón, otro de los imputados”.

Junto a ella ya están imputados y detenidos los sacerdotes Horacio Corbacho, de 55 años; y el italiano Nicolás Corradi (82), quien tenía acusaciones similares en Verona, Italia, en los años 80 y fue trasladado a Mendoza.

También el monaguillo Jorge Bordón (55); el ex empleado del instituto, José Luis Ojeda (41), quien también es sordo, y el jardinero Armando Gómez (46).

Kumiko no pertenece a la misma congregación que los religiosos del Instituto Próvolo, sino a la orden de las hermanas Nuestra Señora del Huerto, que tiene sedes mendocinas en el departamento de San Carlos y en Buenos Aires.

La religiosa llegó desde San Carlos a trabajar con las niñas que asistían al instituto para hipoacúsicos y que, al vivir lejos, se quedaban a dormir en la institución.

Según trascendió, la familia de Kumiko es de origen japonés pero ella es argentina y había trabajado en el Próvolo desde el 2004 al 2012. 

Salinas recordó que la víctima que la acusó apuntó en su testimonio, dado en lenguaje de señas, “a una monja con rasgos achinados’”, sobre la que dijo que “fue quien le puso el pañal tras la violación que sufrió la menor ocultando y teniendo conocimiento que había sido violada”. 

En ese testimonio, la joven aseguró que “una de las monjas que la golpeaba sabía lo que pasaba y que además veían cuando se les exhibía pornografías", tras lo cual contó "como a ella una vez la subieron a un cuarto para abusarla y que en el lugar había cadenas y la esposaron de las muñecas", según el letrado.

Kumiko llegó esposada y con sus hábitos cerca de las 11 a la sede de los tribunales provinciales, donde ingresó al tercer piso de la Unidad Fiscal de Lujan de Cuyo para escuchar las acusaciones en su contra.

La mujer declaró por espacio de casi diez horas y se negó a contestar preguntas de la querella, interrogatorio que ocurrirá en otra fecha aún no precisada.

Durante las horas que duró su declaración, según comentó Salinas, negó las acusaciones en su contra y enumeró "las labores que hacía en el Instituto donde velaba por los niños".

La indagatoria la realizó el fiscal subrogante Flavio Damore dado que el fiscal de la causa, Gustavo Stroppiana está de licencia.

Con respecto a la declaración de la monja, el letrado señaló que se dedicó a dar su versión “sin aportar pruebas relevantes".