NEGARON LA EXIMICIÓN DE PRISIÓN DE UN VIOLADOR

PRECINTO56-Ni siquiera debería haberse aceptado el recurso en primera instancia. La Cámara de Apelaciones de La Plata ratificó la negativa de eximición de prisión para Pablo Reinoso, uno de los tres imputados por haber raptado, violado y golpeado durante 17 días a Clara Ferrer (18) en una vivienda de Berisso, en febrero de este año. 

Así, se confirmó lo dispuesto en primera instancia por el juez Juan Pablo Masi, quien había rechazado el recurso presentado por el defensor del acusado.

Ahora, resta que se resuelva la situación de Gabriel Hersinich, a quien también el magistrado le denegó la eximición de prisión semanas atrás. En tanto, otro de los imputados, José Luis Radawich, ya se encuentra recluido por el mismo delito y con prisión preventiva. 

El pasado 22 de febrero Cecilia, la madre de la joven, empezó a recibir mensajes de su hija a través de Facebook, luego de más de dos semanas de no tener noticias de ella. En los escritos, le decía que se encontraba secuestrada en una casa de 14 y 162, propiedad de Reinoso, adonde finalmente llegó la policía y logró rescatarla.

La joven de 18 años permaneció secuestrada durante 17 días en una casa de la ciudad bonaerense de Berisso, donde fue abusada sexualmente por varios hombres y obligada a drogarse. Finalmente logró ser rescatada por su madre y la policía, tras pedir auxilio a través de la red social Facebook.

“En un colchón desnuda me tiraba agua con un balde y llamaba a otros hombres y abusaban de mí. Era todos los días tener relaciones con personas que yo no quería”, relató la víctima, Clara Ferrer.

La chica contó que todo comenzó cuando un domingo junto a su hermana y una amiga salieron de bailar y en la Plaza Moreno, de La Plata, un hombre que estaba en un auto estacionado las invitó a tomar algo. Ferrer lo identificó como Pablo Reinoso, de 38 años, quien se escapó cuando efectivos policiales y la mamá de la joven acudieron al rescate.

Ante las cámaras de tv, la joven prosiguió: “Desde el auto nos llama a mí y a mi amiga, -mi hermana se había ido al baño- para tomar algo, le dijimos que sí. Nos quedamos y nos dice de ir a la casa de él, le dijimos que sí”.

“Cuando llegamos nos ofrece droga, aceptamos y empezamos a drogarnos, pero después, sin consentimiento mío, me empezó a drogar a la fuerza, yo no quería... Le digo que me lleve a mi casa y me dice que no, me empezó a amenazar con un arma de fuego. Me golpeó, abusó de mí. No me dejaba que me bañara, no me daba de comer. Cada vez que iba alguien a tener relaciones me tiraba baldazos de agua”, relató la víctima sobre su retención.