FALSA MÉDICA VENDÍA MEDICAMENTOS EN UNA VILLA

PRECINTO56-Pesquisas policiales de la comisaría 11ª de Tres de Febrero lograron detener a una joven de 26 años, quien fingía ser neuróloga y que vendía psicofármacos a los habitantes de una famosa villa de emergencia, en la localidad bonaerense de Pablo Podestá. Además, la muchacha confeccionaba recetas a diferentes personas del asentamiento y en su casa tenía drogas y plantas de marihuana.

Los voceros del departamento judicial de San Martín revelaron que la mujer, de 26 años, fue apresada por los servidores públicos como saldo de un procedimiento que se desarrolló en una finca situada en Jonas Salk al 1900, en el citado distrito, en el noroeste del conurbano provincial.

De acuerdo con lo manifestado por los informantes, los policías de la seccional revisaron la vivienda, oportunidad en la que hallaron 1.080 pastillas de psicofármacos, 400 cajas en cuyo interior había diferentes medicamentos, recetarios, algunos sellos médicos de neurología, picadura de marihuana y plantas de cannabis sativa.

Al respecto, las autoridades a cargo de llevar adelante las diversas diligencias averiguaron que la muchacha simulaba ser facultativa, para, de esta manera, comercializar los medicamentos a gente que residía en la tristemente célebre villa Costa Esperanza, situada en las proximidades del río de la Reconquista y en las inmediaciones del Camino Parque del Buen Ayre. Pero a su vez la falsa médica hacía recetas que luego entregaba a sus distintos pacientes.

Trascendió que las diligencias investigativas comenzaron a raíz de denuncias que habían sido radicadas por habitantes del humilde vecindario, que hacían referencia a los movimientos extraños que había en cercanías de esa vivienda, a la que concurrían compradores de drogas, y en base a las actividades de la joven en la villa de emergencia.

Intervinieron en la causa los doctores María Fernanda Billone y Raúl Germán Martínez, fiscales de la Unidades Funcionales N° 5 y 16 (esta última temática de drogas), y el Juzgado de Garantías N° 3 del departamento judicial de San Martín.

Villa Costa Esperanza alcanzó fama en 2011, cuando sus casillas fueron allanadas por los investigadores del secuestro y asesinato de la niña Candela Sol Rodríguez, de 11 años, ya que se pensaba que los delincuentes la mantenían cautiva en este asentamiento.