VENDIÓ A SU HIJA PARA SER USADA COMO ESCLAVA SEXUAL

PRECINTO56-Un caso escalofriante sacude a la ciudad de San Luis. Un hombre vendió a su hija de 16 años, que padece retraso madurativo, a un depravado de 74 años por 200.000 pesos. El comprador utilizaba a la adolescente como esclava sexual.

Afortunadamente, la Justicia procesó al padre de la joven y al hombre que había desembolsado el dinero. El juez federal Santiago Inchausti dio un paso decisivo en la causa al procesar, bajo la figura de trata de personas, al padre de la joven y al desalmado que la adquirió.

Así lo confirmaron en Mar del Plata, donde estaba secuestrada la adolescente de apenas 16 años. Pese a que el procesamiento alcanzó a los dos desalmados, sólo el padre de la menor fue enviado al penal de manera preventiva, mientras que su cliente de 74 años, en cambio, afrontará el procesamiento en libertad.

Cabe destacar que ambos se hallaban detenidos en una comisaría de la ciudad balnearia desde hace dos semanas. De acuerdo a la reconstrucción de los hechos que realizaron los investigadores, la chica vivió con su madre en San Luis hasta febrero pasado.

Luego viajó a la ciudad pampeana de Santa Rosa, para visitar a su abuelo y atenderse con un neurólogo. "La madre tuvo que regresar a San Luis y la dejó en La Pampa una semana", agregó una fuente. En este contexto, el padre de la menor y ex esposo de la mujer, quien vive en Santa Cruz, se enteró de la novedad y viajó hasta La Pampa.

Una vez allí, secuestró a la adolescente y la llevó al pueblo santacruceño de Comandante Luis Piedrabuena, donde vive su familia. Según la denuncia, allí la menor fue golpeada y abusada. Pero el maltrato fue advertido por una vecina, quien denunció a la familia y logró que la menor fuera retirada de esa casa y alojada en un instituto de resguardo.

Cuando la madre de la adolescente se enteró de lo sucedido reclamó de inmediato que su hija fuera trasladada a La Pampa. Pero antes de que la Justicia pudiera actuar, el padre sacó a su hija del instituto, la drogó con pastillas y la llevó a Mar del Plata.

Cuando la joven despertó se encontraba en una casa desconocida. Estaba mareada, con náuseas y además le dolía la zona genital. En realidad se hallaba en la casa del depravado anciano, que la había comprado para someterla sexualmente y para que además trabaje como ama de casa.

La defensa del comprador sostuvo que no se trató de una venta, sino del pago de una "dote", una tradición de la comunidad gitana en la que la futura esposa o su familia le entrega su patrimonio a su futuro marido.