CONDENAN A POLICÍA POR MATAR A UN MOTOCHORRO

PRECINTO56-Un ex policía fue declarado culpable de asesinar a un motochorro de 21 años por haberle robado la cartera a una mujer en Neuquén.

El violento hecho ocurrió el sábado 7 de enero de este año cuando dos motochorros le arrebataron la cartera a un mujer mientras esperaba el colectivo en Valentina Norte Rural.

El ahora condenado, que se movilizaba en un auto blanco, vio la escena y salió en persecución de los ladrones intentando derribarlos con varios toques por detrás.

Cuando logró alcanzarlos sobre la calle 6 de Almafuerte II, disparó su arma 9 milímetros y mató a Jorge Fuentes, de 21 años, uno de los delincuentes.

“Basta de gatillo fácil”, se podía leer este lunes en la remera de una joven familiar de la víctima, mientras que fuera de los Tribunales, las banderas de un grupo de vecinos del ex uniformado, Natanael Olivera, pedían su absolución.

La misma división que se manifestaba en la calle fue la que quedó plasmada puertas adentro, cuando cada uno de los magistrados dio los argumentos del fallo.

El tribunal integrado por los jueces Diego Piedrabuena, Héctor Rimaro y Florencia Martinideclaró a Olivera responsable de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. El fallo fue dividido.

Para los magistrados, nunca estuvo en discusión que Olivera mató a Fuentes tras una persecución que comenzó en Valentina Norte Rural y culminó en Almafuerte II.

A pesar de que testigos de la defensa manifestaron haberlo visto en Plottier, una vaina encontrada en el lugar del hecho al igual que las antenas telefónicas lo ubicaron en la escena del crimen.

La discrepancia se situó para los jueces en la calificación legal que merecía el hecho.

El primero en dar a conocer su veredicto fue Piedrabuena, quien sostuvo que se trató de un homicidio por exceso de la legítima defensa, calificación que prevé una pena menor.

Para ello, uno de los argumentos que detalló fue el contexto en el que se produjo el hecho, ya que Olivera había sido víctima de un robo que quedó impune.

Martini y Rimaro, por otra parte, se inclinaron por la calificación de homicidio simple agravado.

“La defensa no incluyó la legítima defensa, sino que pidió por su absolución”, resaltó Martini, en función de lo manifestado por las partes que debían ser tomadas para decidir.

“Más allá del hartazgo de la sociedad por los arrebatos que se  sufren, el Estado no puede tolerar que ciudadanos hagan Justicia  por mano propia”, concluyó Rimaro y calificó la actitud del acusado como revanchista e irracional.

El juez recalcó que Olivera les disparó a los ladrones aun cuando habían entregado la cartera robada.

“Quiero la pena máxima, Él mató a mi hijo y dejó a dos criaturas de 7 y 3 años sin padre”, sentenció María Ester, madre de la víctima.

Si bien la pena será fijada en una audiencia futura, Olivera podría enfrentar una condena que iría desde los 8 hasta los 25 años de prisión.