MÁRMOL: GOLPEÓ A SU EX DELANTE DE SU HIJA Y QUEDO RÁPIDAMENTE EN LIBERTAD

PRECINTO56-Cuando suceden casos como estos, la sociedad culpa de la libertad al personal policial olvidando que quienes dan las ordenes son las fiscalías actuantes, ahora aconteció con una joven madre golpeada por su cobarde ex pareja y como si fuera poco, en presencia de la pequeña hija.

Belén, de 24 años, fue golpeada por su ex pareja delante de su hija de tres años.

Ocurrió en una vivienda de la calle Piedra Buena en José Mármol, cuando fue a buscar a la nena a la casa del padre, de quien se separó hace un año y medio. Informó el portal Noticias de Brown.

Mientras la joven hablaba con la madre de su ex, sintió que le tocaban la cola. “¿Qué hacés? No te pases de la raya”, le dijo al hombre. Ese diálogo desató un infierno de golpes, a la vista de su pequeña hija y de la madre del propio agresor.

“No voy a parar hasta verla muerta”, decía Julián Darío Flores Iglesias ante los ruegos de su ex suegra para que frenara. Según el testimonio de Belén, no es la primera vez que ejerce violencia sobre ella. Todo inició cuando empezó a consumir drogas.

Luego de varios forcejeos, la joven pudo salir y se refugió en la casa de un vecino, desde donde llamó a la Policía. Ahí descubrió que no veía bien y que tenía sangre en el ojo y gran parte de la cara.

Rápidamente, Flores Iglesias fue detenido y trasladado a la Comisaría 9na de Almirante Brown. Belén realizó la denuncia y la llevaron al cuerpo médico para constatar las lesiones. Allí le cocieron la ceja con tres puntos.

Lamentablemente, el mismo día en el cual fue apresado lo dejaron el libertad. Vecinos vieron como saltó la reja de la casa de la familia, subió a su moto y huyó, ya que su propia madre le negó la entrada a la vivienda.

Pocas horas después, le mandó un mensaje de texto con una foto de la hija de ambos. Ella cree que es una amenaza, ya que es muy poco el tiempo que él pasó con la niña. Teme represalias porque se desconoce su paradero.

Hace dos semanas, el Juzgado de Familia N4 en Banfield determinó un régimen de visitas provisorio por un mes. La pequeña debía pasar dos veces por semana, dos horas, junto al padre.

Sólo habían concretado dos encuentros antes de que esto sucediera. Ahora la joven solicitó la orden perimetral para impedir que se acerque a ellas aunque sabe que por si sola la medida no lo frenará.

Ella había advertido que tenía “problemas psicológicos” y había pedido que se lo sometiera a un examen antes de habilitarlo a ver a su hija, pero el Juzgado nunca lo concretó.