CONDENAN A PADRASTRO VIOLADOR

PRECINTO56-Un hombre fue condenad. a 11 años de prisión por abusar sexualmente a su hijastra de 12. años en su casa de la localidad santiagueña Villa Mailían.

Así lo resolvieron los camaristas, al fallar en contra de Pablo Hernán César, ex cadete de policía de Santiago del Estero y apasionado de la venta de automóviles“robados”.

De acuerdo con la descripción de la historia, por parte de la fiscal María Emilia Ganem, César era pareja de la madre de la niña, una profesora del departamento General Taboada, con quien tuvo una hija. Apodado “Mailín”, en julio del año 2014 César fue denunciado ante. la Justicia, tras una desgarrante confesión de su hijastra.

La niña confió a su madre que el padrastro encerraba a su hermanita de tres años, para que viera dibujitos en la televisión. y la llevaba a ella a otra habitación para someterla sexualmente. “Si vos le contás a tu mamá, ella se va enfermar y morir”. habituaba amenazar el abusador a su víctima. El hombre convirtió a la niña en su  “esclava sexual”, sin que su mamá conociera todo lo que pasaba e. el hogar en su ausencia.

Materializada la denuncia, a fines del 2014, la Justicia detuvo a César y puso en marcha el andamiaje legal, atribuyéndole. el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia”.

En forma paralela a la batalla penal, la madre de la menor debió remar en contra de supuestas “licencias”que gozaba César en sus lugares de detención. La superioridad debió frenar salidas especiales y hasta mudarlo a nuevas comisarías.

Como si fuera poco, en el 2016 un tribunal le concedió una excarcelación extraordinaria y César fijó domicilio en el Barri. Borges. Sin embargo, el pasado martes por la noche, dicho beneficio quedo sin efecto luego de traducirse en una sentencia. Por unanimidad, los vocales condenaron a César a 11 años d. prisión, cuatro menos de los requeridos en su alegato por la fiscal Ganem.

Frente a los jueces y mientras escuchaba las medidas que las autoridades habían decidido tomar, César no dejo de cubrir su rostro para evitar ser fotografiado y dejó que lo esposaran para llevarlo rumbo a su nuevo alojamiento: el Penal de Varones.