CAYÓ COBRADOR DE SECUESTROS

PRECINTO56-Autoridades policiales de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Morón lograron detener, en la localidad bonaerense de El Palomar, a un individuo de 55 años, quien se dedicaba a cobrar el dinero que se pagaba como rescates en los secuestros extorsivos de una peligrosa banda de hampones, que en diciembre pasado raptó a un comerciante, en un suceso que se prolongó por 14 horas y que comenzó en Moreno, en el oeste del Gran Buenos Aires.

El ilícito alcanzó gran repercusión en la opinión pública. De esta manera ya suman 6 los forajidos apresados en la causa.

Los voceros de la Justicia Federal de Morón y de Campana revelaron que el delincuente, llamado Ernesto Manuel, de 55 años, fue capturado por estos investigadores a las 16:10 de la víspera luego de una vigilancia encubierta que se llevó adelante en De Los Derechos al 200, entre Albarellos y Aldecoa, frente al Acceso Oeste, en El Palomar.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el malviviente, a quien le incautaron un aparato de telefonía celular, se dedicaba a cobrar los rescates abonados por las víctimas.

Tal como publicamos en su momento, el tremendo hecho empezó en la madrugada del 14 de diciembre de 2017, en el cruce del Acceso Oeste y la ruta provincial 25, en jurisdicción de Moreno, cuando la infortunada víctima, identificada Martín Horacio Buen Rostro, de 46 años, se desplazaba a bordo de un Renault Fluence y fue interceptado por 4 marginales que estaban provistos de armas de fuego de grueso calibre y que lo obligaron a ingresar en el baúl de un VW Bora, mientras que otros 2 captores observaban la terrible escena en tareas de apoyo, desde un Peugeot 206.

Posteriormente dichos sujetos obligaron al damnificado a comunicarse por teléfono a su domicilio familiar, en Pilar, oportunidad en la que Buen Rostro -propietario de un local de fiestas infantiles, en Haedo-, dialogó con su atemorizada esposa, llamada Carolina Méndez, de 37 años.

Con la víctima en su poder, los secuestradores reclamaron el pago de 500.000 pesos de rescate y, ante la dramática situación, el hecho se denunció ante los policías, lo que originó la participación de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SDDI) de Pilar en las primeras diligencias.