OTRO POLICÍA PROCESADO POR ABATIR A UN LADRÓN

PRECINTO56-Un oficial de la Policía de la Ciudad fue procesado sin prisión preventiva por matar de un balazo en la cabeza a un joven que lo amenazó con un cuchillo e intentó robarle su celular el 30 de abril último, cuando ambos viajaban a bordo de un tren a la línea Belgrano Norte, informaron fuentes judiciales.

La medida fue dispuesta por la jueza de Instrucción Fabiana Palmaghini, quien no ordenó la detención del policía Rubén Jesús Ortega (45) por considerar que la muerte de Marcelo Ariel Viveros (25) no se trató de un “homicidio simple” sino con “exceso en la legítima defensa”.

Fuentes judiciales informaron que la magistrada también le trabó al efectivo un embargo por 150 mil pesos sobre sus bienes.

En el mismo fallo, la jueza dictó la prisión preventiva de Pablo Rivera (56), de nacionalidad paraguaya, como acusado de haber participado junto a Viveros del “robo con armas en grado de tentativa” en perjuicio de Ortega.

El hecho ocurrió a bordo de un tren de la línea Belgrano Norte que se dirigía a la terminal porteña de Retiro.

En esas circunstancias, Ortega viajaba en uno de los vagones del convoy, con auriculares colocados y manipulando su teléfono celular, cuando fue sorprendido por Viveros, quien, apoyándole el cuchillo en el cuello, le gritó: “¡Dame todo o te mato!”

Ante esta situación, el policía extrajo su pistola 9 milímetros y se identificó como tal, tras lo cual, disparó a la cabeza de Viveros, lo que provocó su muerte por una lesión cervical y hemorragia interna y externa.

Luego de ser baleado, Viveros quedó tirado en el andén mientras que Rivera fue detenido por otros policías que se hallaban de guardia en la estación.

Durante su indagatoria, Ortega admitió que disparó contra uno de sus agresores porque seguía amenazándolo y esgrimiendo el cuchillo aunque negó que lo hubiera hecho por la espalda cuando éste, en su huida, se disponía a abandonar el tren, que ya había reiniciado su marcha.

“Estaba en posición de giro”, explicó el policía, que había quedado detenido inmediatamente después del hecho.

Sin embargo, la jueza justificó la excarcelación de Ortega al sostener que éste se identificó como policía antes de efectuar el disparo mortal y que, cuando lo hizo, Viveros aún tenía en cuchillo en su poder.

“Se acreditó la preexistencia de una situación objetiva de justificación, en la que Ortega no pudo emplear otro medio más eficaz para proteger su propia vida, teniendo en cuenta el peligro inminente en el que se vio envuelto”, consideró Palmaghini.

Pero la jueza concluyó que “el resultado podría haber sido evitado de haberse realizado un disparo a una zona del cuerpo distinta de aquella tan vital como lo es la región cervical en el cuello, donde ingresó la bala, lo que creó una situación de peligro aún mayor que la que existía si se tiene en cuenta que los agresores pretendían huir del lugar”.

Para la magistrada el medio que Ortega eligió fue “racionalmente adecuado para la acción que intentaba repeler, no así el modo y el momento” empleado para hacerlo.

En tanto, Rivera declaró que viajaba con Viveros porque había prometido darle trabajo, pero la jueza Palmaghini no le creyó y le dictó la prisión preventiva por su falta de arraigo en la Argentina.