CONDENAS PARA EL "CLAN BENITEZ"

Precinto56-La Justicia de Bahía Blanca condenó este jueves a Nélida Esther Llanos (66) y a sus hijos Fernando Rubén (28) y Gonzalo Leonardo Benítez (26), integrantes del denominado "Clan Benítez", por el abuso sexual y torturas de dos mujeres en una vivienda ubicada en esa ciudad del sur bonaerense.

Fernández fue quien recibió la pena más dura: 48 años de prisión por haber secuestrado, torturado, abusado y humillado durante varios días a dos mujeres que fueron sus parejas.

Por su parte, por las vejaciones ocurridas en la casa familiar de Güemes al 3700, en el Barrio Latino de Bahía Blanca, su hermano y su mamá fueron condenados a 13 años de cárcel por ser “partícipes necesarios” de esos delitos.

La decisión la tomó el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de esa ciudad tras más de un mes de juicio oral.

En la última audiencia del 25 de este mes, la defensa del líder del "Clan Benítez", acusado de abuso sexual y la tentativa de homicidio, solicitó que no le apliquen una pena superior a 25 años de prisión y que sea considerado como atenuante que era consumidor de drogas.

Por su parte, los defensores oficiales Sebastián Cuevas, en representación de Llanos; y su par Carlos Carnevale, quien patrocina a Gonzalo, solicitaron la absolución de ambos al considerar que "tenían temor de Fernando". Sin embargo, las estrategias no dieron resultado.

La fiscal del juicio, Marina Lara, había pedido una condena a 50 años de cárcel para Fernando por los delitos de "tentativa de homicidio agravado por el vínculo y mediar violencia de género, abuso sexual con acceso carnal reiterado, privación ilegal de la libertad agravada y suministro gratuito de estupefacientes".

Para Gonzalo y Llanos, en tanto, solicitó 11 años y seis meses de cárcel por considerarlos partícipes necesarios de "privación ilegal de la libertad agravada" y que procedan a su detención, ya que ambos llegaron al debate en libertad. Las condenas finalmente aplicas, se acercaron bastante a lo solicitado por la fiscal.

Los hechos fueron descubiertos el 26 de marzo del año pasado cuando una de las víctimas Aldana García (18) logró escapar de la vivienda de la familia Benítez y se dirigió a la casa de su madre, a quien le contó que había estado secuestrada y había sido abusada. 

Debido a la gravedad de las heridas que presentaba, la joven fue llevada al Hospital Interzonal de Agudos José Penna, donde quedó internada en terapia intensiva.

Sin embargo, antes de perder el conocimiento, la chica logró revelar el lugar dónde fue abusada y nombró a Fernando, por lo que los investigadores allanaron el domicilio del sospechoso.

Casi al mismo tiempo que la Policía llegó a la casa, la madre de los hermanos llamó al 911 y dijo que en el patio había "una chica mordida por perros" con la intención de desligarse de los hechos.

Al ingresar a la casa, los efectivos detuvieron a los tres integrantes de la familia y hallaron a la otra mujer, identificada como Andrea Santa Cruz (27) tirada en el patio de la vivienda con lesiones en todo su cuerpo.