ETERNA LUCHA CONTRA "OCUPAS"

PRECINTO56-Por Matías Resano- "La justicia los ampara a ellos, a nosotros no", reflejó, con marcada desazón, Juan, padre de familia, que perdió seis propiedades en manos de usurpadores, en la localidad bonaerense de Villa Madero.

No obstante, a los perjuicios materiales se les añadió un irreparable daño familiar, puesto que producto de los disgustos, tras una brutal golpiza de los apropiadores a una de sus hijas, el mencionado hombre sufrió el fallecimiento de su padre, de más de 90 años.

A pesar de ello, y de las innumerables denuncias, la justicia no ha avanzado en la investigación, y las víctimas continúan desamparadas. El drama de Juan se desencadenó el 1 de julio de 2016, cuando los incumplimientos en los contratos de alquileres alcanzaron su extremo, con las manifestaciones violentas por parte de los inquilinos de sus seis propiedades.

En este sentido, el propio hombre señaló que "uno alquilaba hace diez años, después una mujer firmó un contrato por un año 2015, y cuando se le venció no sólo que ella se quedó con la casa, sino que metió gente en otras dos propiedades. En el inmueble que está al lado de mi domicilio pasó lo mismo, se quedó el tipo, y luego el hijo ingresó a una de las propiedades".

No obstante, en aquella oportunidad, la víctima sufrió destrozos en varios vehículos, alcanzando un total de once rodados en 15 días, lo cual también afectaba notablemente su actividad laboral dedicada a la compra venta de autos. Sin embargo, el episodio más aberrante tuvo lugar el 5 de junio de 2017, oportunidad en la que la menor de sus tres hijas, de entonces 21 años, fue sometida a golpes de puño y patadas, y apuñalada en su cuello por al menos ocho personas.

En consecuencia, la joven debió ser trasladada de urgencia a una clínica cercana, donde permaneció en terapia intensiva. Pero producto de semejante trance, el abuelo de la paciente, de 92 años, experimentó una descompensación, y falleció. Las infinitas denuncias de Juan fueron asumidas por la UFI° 1 de San Justo, a cargo de Gastón Duplaa, quien, según el acusador, "hizo lo imposible para terminar con esto".

No así, sus pares del Juzgado Penal N° 1 del mismo departamento judicial, cuyas autoridades determinaron que "no hubo usurpación en aquellos que tenían el contrato vencido porque no forzaron la puerta para entrar". Posteriormente la causa recayó en el Juzgado Civil N° 10, que tampoco le ha brindado soluciones ni respuestas, y mucho menos garantizarle protección a la familia.

Un vacío judicial que agudizó el calvario del hombre y de sus seres queridos, dado que los apropiadores continuaron con la ola de violencia. Al respecto, una de las víctimas detalló que "a mi me partieron la cabeza con un palo, luego con un caño, nos tiran los autos encima, nos chocan los nuestros y hasta se burlan de nosotros".

"No tengo ingresos, y no pagan los servicios, por ejemplo de agua debo ciento ochenta mil pesos, de gas más de cincuenta mil, de luz cuarenta mil ¿Cómo costeo todo eso?", detalló Juan.