RESCATAN A MADRE QUE ERA OBLIGADA A PROSTITUIRSE

 

PRECINTO56-Hasta hace poco más de un año vivió en La Plata, hasta que se separó de su concubino y, junto a su pequeño hijo, partió hacia Ayacucho. Allí se radicó con su padre, pero hace 15 días el hombre se quedó sin casa y esta jovencita de 21 años regresó a la ciudad de las diagonales.

Retomó el contacto con su excuñada y comenzó a buscar trabajo, sin imaginar que ese simple acto iba a colocarla en una situación de extremo peligro. En definitiva, ayer la rescataron de una casa de Pablo Nogués, donde la mantuvieron cautiva y obligaron a prostituirse “luego de quitarle el nene”, informó una fuente policial. Por el caso hay una mujer detenida.

Los primeros en tomar conocimiento de esta historia fueron los detectives del Gabinete de Delitos Sexuales de la DDI La Plata, a donde el lunes pasado se presentó una joven de 26 años, para exponer lo que sucedía con su hermana de 21. Contó que hasta junio de 2011 la chica vivió en nuestra ciudad con su pareja y el hijo de ambos -ahora de 2 años-; que se mudó al interior de la provincia y que volvió hace dos semanas, quedándose en la casa de la denunciante durante tres días. 

La joven relató que en ese lapso la víctima “se comunicaba telefónicamente con la hermana de su expareja”, quien vive en Hernández y la convenció de que “le llevara al nene para poder verlo”. 

La jovencita accedió y el 18 o 19 de octubre (la denunciante no pudo precisar la fecha) fue a visitar a su excuñada. Desde ese momento la hermana perdió todo contacto con ella, hasta que el 26 de octubre supo que estaba viviendo con esa mujer. La luz de alerta se encendió el lunes, cuando estando la denunciante en la casa de su abuela la víctima llamó por teléfono y, completamente angustiada, le contó que había ido a Capital Federal por un “trabajo para cuidar niños que le había conseguido su cuñada”. Quebrándose, terminó por revelar que apenas llegó le quitaron a su hijito y “la hicieron trabajar con hombres”. 

Luego le rogó que la fueran a buscar y aclaró que actualmente estaba cuidando los niños de otras “chicas que trabajaban en el lugar”.

La hermana le pidió precisiones acerca del sitio en cuestión, al que la víctima describió como un “lugar raro, del que entraba y salía gente y estaba frente a un boliche llamado Zeus”.

Luego detalló que era una casa de dos pisos, color verde y ubicada a seis cuadras de la Panamericana. Y cortó la comunicación.

Los detectives intentaron comunicarse con el número desde el que llamó la chica, pero tras varios intentos de recibir como toda respuesta que allí no vivía nadie con el nombre de la víctima, pudieron tomar contacto con ella.

La joven confirmó que no la dejaban salir de esa propiedad y que el teléfono desde el que llamó era de una de las chicas. Aseguró que estaba junto a su hijo y que había llegado allí por su cuñada, quien concurría “los sábados, para cobrar”.

De inmediato se le dio intervención al fiscal Alvaro Garganta y éste se contactó con su par a cargo de la UFI que instruye en causas por delitos conectados con la trata de personas, Fernando Cartasegna. Ambos ordenaron que ayer mismo un grupo de la DDI se trasladara a la zona indicada por la víctima para identificar la casa y rescatarla. El sitio en cuestión estaba en la localidad de Pablo Nogués, donde irrumpieron los investigadores y encontraron a la víctima y a su hijo.

“En esa casa llevaban a los clientes las jóvenes que se prostituían en el local nocturno Zeus, ubicado enfrente”, dijo una alta fuente con acceso al expediente. 

En el procedimiento fue aprehendida una mujer de nacionalidad paraguaya acusada de ser quien mantenía cautiva a la víctima y se secuestraron preservativos y teléfonos celulares.