MOZO CON UN DISPARO EN LA BOCA EN ASALTO

 

PRECINTO56-Dispuestos a matar. Así se mostraron los delincuentes, que anoche entraron a robar en el restaurante El Tonel, ubicado en las calles 14 y 42, donde balearon a un mozo en la boca.

El salvaje ataque ocurrió en momentos en que los empleados preparaban el local para iniciar una nueva jornada de trabajo.

Eran las 20.20 cuando una sensación de terror se apoderó de todos.

Es que tres motochorros empezaron a los gritos dentro del comercio y, en circunstancias que se intentan determinar, efectuaron un disparo, que hirió gravemente a un joven de 25 años, que fue identificado como Rodrigo Casabela, quien sería oriundo de la ciudad de Necochea.

Al cierre de esta edición, se desconocía si los ladrones habían concretado el robo y las circunstancias por las que le pegaron un tiro al mozo.

Se presume que Casabela pudo haber realizado algún movimiento, que los ladrones interpretaron como un acto de resistencia.

Sin embargo, la investigación, de la que participan agentes de la DDI local, a cargo de Juan Ibarra, aún atraviesa sus primeros pasos.

Según pudo saber, luego del brutal episodio, los asaltantes se dieron a la fuga en distintas direcciones.

Apenas vieron a Casabela malherido y, con sus ropas bañadas en sangre, los compañeros cruzaron la calle 14 para pedir auxilio en la pizzeria que funciona enfrente.

“Vino una chica para que llamáramos a la Policía. Nosotros también estábamos preparando las mesas para la noche”, indicaron.

Aparentemente, los tres delincuentes huyeron en al menos una moto, ni bien balearon al mozo.

“Vi a dos que se fueron en una moto por 14 para 41 y a otro más que salió corriendo por la misma calle, pero en el otro sentido”, contaron en la pizzería.

“No nos habíamos dado cuenta del robo. Solamente escuchamos el tiro. Cuando nos asomamos vimos al chico tirado”, agregaron.

El joven habría sido agredido con una pistola 9mm. y sufrió la pérdida de piezas dentales y severos daños en la zona de la laringe y en la lengua. El proyectil, al parecer, le quedó alojado en la cabeza.

Pocos minutos después del hecho, tras recibir el llamado de alerta por lo ocurrido, personal policial acudió al restaurante y se encontró con el muchacho tendido en el suelo.

Así, para no esperar la ambulancia, un patrullero debió trasladar de urgencia al herido a la guardia del Hospital Español, dada la gravedad que presentaba el caso.

Luego de algunas cuadras en contramano y, a toda velocidad, los uniformados arribaron a ese centro asistencial.

Allí, el joven ingresó inconsciente al sector de cirugía, en donde se analizaba una posible intervención quirúrgica.

Tras el violento episodio, el restaurante cerró sus puertas y los compañeros de trabajo de la víctima se acercaron al hospital.

“Estábamos por venir a cenar y al principio no entendíamos qué pasaba”, contó una mujer, que llegó al local en medio del operativo policial.

En el hecho tomó intervención personal de la comisaría segunda, a cargo de Carlos Gandolfi, que intentaba identificar a los motochorros.